lunes, 8 de septiembre de 2008

Museo friqui...

Lo mejor del Libano son las ciudades costeras, al menos para mi. Sidon, Biblos o Tiro ciudades con muuucha historia que ahora son un lugar tranquilo en el que relajarse un poquito. Playita, puerto con pescadores, algunas piedras antiguas a mano para hacer fotos, mucha historia y algun museo en el que flipar un rato.

Concretamente se trata del Museo de la vida acuatica y sobre la tierra con especies animales, vegetales y minerales de ambos mundos y esta en Sidon. Un buen dia un fulano al que le gustaba sumergirse en el mar empezo a coleccionar moluscos, despues paso a coger peces. Un poco mas tarde corrio el rumor por el puerto de que "Mohammed te compra los peces raros... y ni siquiera se los come!", asi que los pescadores le vendian lo que no colocaban en la lonja. un pariente, tan flipado como el, le paso su coleccion de minerales... Despues de mucho pensar se dijo: Co;o, voy a poner todo esto que tengo en el garaje en una habitacion grande y voy a cobrar entrada a la gente que quiera verlo. Dicho y hecho. Manos a la obra. Aprendio a disecar animales aunque le costo mucho hacerlo porque los peces no se dejan demasiado - las pruebas de sus practicas tambien pueden verse en el museo - pero lo logro y consiguio colocar todos los especimenes en grandes vitrinas con mas o menos acierto... Asi que hoy podemos contemplar peces mustios con una buena capa de polvo en sus escamas que te miran con unos ojos... lo bien que estaban ellos en el mar o, en su defecto, alimentando a un primo de mayor tama;o.

Y si los peces sobrecogen los animales terrestres dan pavor!! Creo que no hay mucha gente capaz de disecar un bicho y dejarlo con tan mal aspecto como el fulano del museo. En fin, una visita de esas de las que luego hay que recuperarse tomando una cervecita en alguna terraza (no hay muchas y son caras pero merece la pena) mientras se pone el sol.



Ale, a pasarlo bien.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La ciudad no es para mi...

Al menos Beirut que es un lugar esquizofrenico! Aqui me siento como el gran Paco Matinez Soria en la capital. Esta ciudad es grande, muy grande, el trafico es un puto caos y los libaneses son grandes aficionados a tocar la bocina con lo que cualquier paseo por aqui es como asistir a un concierto de pito (el del coche!). Los autobuses no tienen ni pies ni cabeza y los taxistas, como ya sabemos, en cuanto te ven extranjero afilan la navaja para meterte un buen rejon con lo que si quieres el precio razonable tienes que esperar un monton hasta que das con uno al que le caes bien y te lleva en "service" (parando a coger gente por el camino) a donde quieres, mas o menos.
La parte nueva de la cuidad es como los outlet de las Rozas, o como Disneylandia - nuevos edificios que parecen de carton piedra - con pijos paseando en cochazos o comprando en magatiendas de marca.
La zona de los refugiados palestinos es como un barrio de VPO's de las que construyo Franco, mas o menos, ahora un tanto silenciosa por el dia por aquello del Ramadan. Y un paseo por la famosa "Linea Verde", la calle que separaba los barrios cristianos y musulmanes durante una de las guerras civiles y en la que se pegaban muchos tiros, es un paseo por una calle mas con algun edificio un poco machacado por los disparos. Heridas de la guerra que alguna se ve pero a las que la gente parece que no hace mucho caso.
Tambien me di una vuelta por el paseo maritimo, como darselo por Barcelona, por poner un ejemplo. Y todo esto con los coches venga a pitar, los libaneses que no me entienden un carajo cuando hablo en arabe - ni yo a ellos - y, eso si que hay que reconocerlo, algunas chicas guapisimas y superarregladas que van como modelos. Para mi lo mas destacado de esta ciudad de locos llena de scalestrix como los que habia en Madrid no hace mucho tiempo.
Ultimo apunte, aqui el mapa no vale para nada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia y no hay manera de orientarse.
Un abrazo a todos y a pasarlo bien.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Siempre hay un friqui a mano...

Afortunadamente, habria que a;adir. El de Tripoli se llama Ali Khawaji y me lo encontre al volver de comprar un timo de jabon tipico en la tienda que con una enorme sonrisa enga;an a los turistas. Esto ultimo me lo dijo despues el bueno de Ali entre otras muchas cosas mientras me hacia recorrer las calles de Tripoli a la carrera para ver todas las mezquitas y las iglesas dignas de verse en la parte antigua de la ciudad.
"Yo soy artista, hombre de teatro, ya sabes, en esto de ser guia voy por libre. El Ayuntamiento me ha dado una tarjeta de colaborador pero nada mas". "Antes venian mas turistas. Habia dias que tenia dos o tres grupos con 20 o 30 personas y me pasaba el dia ense;ando la ciudad. Ahora estoy contento si me encuentro cada dia con uno o dos turistas". "Eres espa;ol! Hombre que tal, que pasa, bienvenido a Tripoli. Yo conozco Espa;a, Costa del Sol, Almeria, Marbella, Toledo... es que me he pasado 20 a;os viviendo en Europa con mi mujer, que era holandesa, y trabajando en el teatro y peliculas". "Si, hasta que me separe de mi mujer y ella se quedo con la casa, el dinero y el coche y me tuve que volver aqui estuve viviendo en Holanda, Alemania, Suiza y Espa;a. Algun dia volvere, pero quiero hacer una pelicula aqui para volver con algo importante hecho. No exito, pero si un buen trabajo que retrate el Tripoli que yo quiero y me gusta ense;ar.
Por cierto, cuanto te han cobrado por el jabon?" (6 dolares). "Que robo, esta gente son unos ladrones, ven que yo te llevo al autentico taller de jabon de Tripoli. Es un buen amigo mio, esta gente de la tienda son unos mafiosos. A mi me han atacado dos veces por decir a los turistas que lo que venden no es jabon es basura. Si no saben hacerlo! No se dedican a esto!". Y me lleva al taller de su amigo donde venden el verdadero jabon hecho en casa con recetas traspasadas a traves de generaciones. Mas barato y con mejor pinta y como el tipo es muy amable y me da a mi que lo lleva claro con el negocio en el rincon en que esta instalado pues le compro mas jabon y ahora acarreo un kilo de jabon de Tripoli que no creo que gaste nunca.
Y volvemos a la calle. "Vamos a ver la tumba de mi tio. El tambien vivio muchos a;os en la Costa del Sol. Era rico y se murio de un infarto en Arabia Saudi. Cuando vivia me mandaba todos los meses 3.000 dolares pero desde que murio se acabo asi que si antes era yo el que invitaba a todo el mundo a cerveza ahora tengo que ir buscando a ver quien me paga una". "Y es que a mi no me compran. Lo han intentado los del jabon, para que les lleve turistas, pero yo me he negado. Por 10 dolares no quiero que mis amigos europeos y japoneses se lleven productos de mala calidad de mi ciudad que es lo mas importante ahora para mi. Por eso me han atacado. Hasta en la mezquita!".
Despues de criticar a los sirios que segun el han hecho que aumente la corrupcion en el pais y a Hizbollah, el partido de Allah, defender a los americanos, decir que echa de menos Europa, que la vida en Espa;a esta muy bien y que alli tiene a muchos amigos. Tras llevarme a la calle donde nacio y contarme otras muchas cosas y decr como mil veces "En el nombre de Allah, el clemente, el misericordioso" cada vez que entrabamos en una mezquita para demostrar a los que habia lo piadoso que era nos despedimos. "Yo ahora me voy a casa y despues un poco a la playa y es que como ahora empieza el ramadan me tengo que esconder durante el dia para fumar un cigarro o tomarme una cerveza".
Ale, a pasarlo bien.

viernes, 29 de agosto de 2008

28 dias en Siria

Hola a todos!! Ya he salido de Siria, donde no he podido escribir nada porque los blogs estan censurados y en los "internets" no podia acceder asi que aqui va un resumen rapido.

Uno de agosto. Con una resaca de qat bastante notable cogi un taxi compartido en Amman, Jordania, para ir a Damasco. En la frontera, tras dos horas de espera, consigo el visado (que estaba en manos de Allah, segun el poli que me toco en suerte). En Damasco primer encontronazo con los avispados taxistas sirios ("Todos son Ali Babas (chorizos)" me dijo uno, Y tu? "Yo solo medio Ali Baba"). Primer rejon y a un hotel caro porque segun el no habia otro en la ciudad. Bueenoo, que le vamos a hacer... ma;ana sera otro dia.

Damasco recuerda un monton a Sevilla, los Omeyas dejaron su huella en las dos ciudades y por momentos me parecia que estaba en Espa;a. Visitas turisticas de rigor y una extra;a experiencia en un hamman (donde no entendi nada pero habia un rollo muy raro y sali sin lavarme) y a la carretera. Un par de noches en un Monasterio Cristiano en medio de la nada, donde me encontre con el nieto de un insigne seguntino, Manolo "el Mayoma", fui a una misa nocturna en mitad de las monta;as que supongo seria algo asi lo que vivian los primeros cristianos y asisti a unas conferencias interreligiosas en las que tampoco entendi nada porque la traduccion simultanea era desastrosa. Por el camino hice mis primeras colegas, 3 rusas que estudiaban arabe, asi que por coincidir con ellas me fui a una ciudad llamada Homs. Lo mas destacable aqui son los hoteles tan cutres que hay si no quieres dejarte 100 dolares por noche. El primero daba asco... en el segundo me quedaba pegado a unas sabanas que no conocian el agua. Cuando le dije al fulano de la recepcion que me las cambiara puso cara de loco y me dijo que si queria lavarlas que las lavara. Fue lo que hice. Desde aqui, con mis nuevas amigas, a visitar el Castillo de los Caballeros, fortaleza cruzada inexpugnable que Saladino tomo haciendo un agujero en el suelo al mas puro estilo Gallardon.

De Homs a Hama, la ciudad de las norias de agua. Aunque ya no hacen falta para llevar agua a las casas y las mezquitas siguen funcionando como atraccion turistica y haciendo un ruido de mil demonios que es lo que mas llama la atencion. De aqui paseo en taxi con el gran Abu Mustafa (el unico conductor majete que me he encontrado y que me conto un monton de cosas de Siria, sus tres hijos y me hizo planes para futuros viajes) hasta Latakia pasando por las ciudades muertas bizantinas (un terremoto acabo con los habitantes y su prosperidad) ahora sumergidas en un mar de olivos y al Castillo de Saladino, en mitad de las monta;as y donde cortaron la roca a pico para poder montar un puente levadizo como los de las peliculas.

En Latakia eche una semana. Playita, visitas turisticas moderadas, una noche de marcha con un sirio loco (fumar una pipa de agua en una terraza mientras me ense;aba fotos suyas pegando tiros con un rifle) y unos whiskies con un nuevo colega canadiense llamado Will (Un consumado viajero con un punto de vista peculiar: "Si he estado en la India, los peores 7 meses de mi vida!" o "Pablo, al final esto de viajar solo es un co;azo y me cansa tanto que no tengo energia para visitar nada!!", me dijo cuando volviamos de intentar visitar los cutre-clubes locales en los que era un experto).
De Latakia a Alepo, ola de calor que llega y varios paseos por la ciudad turisteando en plan rapido mas una merienda en casa de un sirio que me cogio haciendo dedo en las monta;as. Buen rollo para volver a Damasco a visitar a nuevos-viejos amigos. Un intento de conseguir visado para Espa;a y una noche con un guitarrista de blues iraqui mas tarde vuelvo a la carretera para visitar Palmira donde un barbero cachondo me aconseja dejarme el bigote que ahora luzco. Son estas unas de las ruinas mas importantes del pais y cada a;o las visitan miles de espa;oles. El mismo dia que yo dos grupos de unos 30. De aqui a Deir Zor para ver otras dos ciudades antiguas que hoy no son mas que piedras tiradas por el suelo con mas o menos acierto = Mari y Dora Europos. Esta ultima en medio del desierto. Murallas y puertas imponentes, dentro poca cosa pero andando hasta el extremo este... el Eufrates! Casi un expejismo. Bajo como puedo saltando la muralla y a ba;arme con unos paisanos en uno de los rios mas importantes de la historia. Buen rollo con la gente del pueblo y dos jovenes que me encargan una esposa espa;ola para cuando vuelva. Tomo nota!

De aqui a la frontera turca para intentar mojarme los pies en el Tigris, otro rio con solera, que roza el pais al noreste. Cuando llegue a la ultima parada de autobus no daban credito que un tipo hubiera venido hasta aqui solo para ver esto. Afortunadamente di con un oficial de policia majo que organizo la puja de los taxistas para llevarme y el que gano me acerco a lo que queda de un puente bizantino que en su dia tuvo que ser impresionante pero del que ahora tan solo queda un arco. Al otro lado del rio Turquia y las torretas de vigilancia de su ejercito. Por aqui mejor no cruzar.

Solo queda un castillo: Qa'laa al Jabaar, en plena presa sobre el Eufrates. Por el camino me hago amigo de Hasan que me lleva a su casa, me da de comer, juego con sus hijos que meten los juguetes en la mochila para venirse conmigo a Espa;a y por la tarde me acerca hasta el castillo despues de "obligarme" a quedarme a dormir en su casa. Ultima charla en Siria sobre lo parecidos que somos cristianos y musulmanes, noche bajo las estrellas y por la ma;anica camino de Alepo para lavar la ropa, ver la de japoneses que viajan solos sin casi hablarse aunque coincidan en el hostal y coger un autobus para cruzar la frontera hacia el Libano. De nuevo problemas en el lado sirio.

-De que trabajas?

-Periodista (error!). A bajarse del autobus y volver a la comisaria a explicar que era en una radio de Guadalajara poniendo musica y que ahora estudio arabe para ver si encuentro un trabajo donde me paguen mas. La cosa cuela y, al contrario que una familia libanesa a la que no dejaron salir del pais y alli se quedaron en la frontera, alrededor de las maletas, la madre y los cuatro hijos sin saber que hacer. Yo me monto en el bus y entro en el Libano donde un amable funcionario me regala un mes de estancia sin tener que pagar los 20 dolares, mas o menos, que cuesta el sello por chapurrear el arabe. Ale, un abrazo a todos y a pasarlo bien.

PD: Hay que ver lo que se parecen muchos sirios a los espa;oles o lo que nos parecemos nosotros a ellos. Con bigote algunos a algunos taxistas les costaba creer que no fuera sirio o libanes. A la hora de cobrarme ya parecia que se habian convencido.

PD 2: Hay que ver lo guapas que son las mozas sirias... y lo inalcanzables para un humilde turista sin recursos.

PD 3: A lo largo y ancho del pais hay alguien que te esta observando, ademas de la policia oficial y la secreta: es el presidente Bachar el Asad cuyo retrato te acompa;a siempre para que no te sientas solo.

jueves, 31 de julio de 2008

Esto se acaba...

Mañana me piro de Yemen. Tras tres meses y medio que han pasado volando esto se acaba… Una pena porque me lo he pasado muy bien. En este tiempo he hecho un puñado de buenos amigos, he conocido a mucha otra gente, he aprendido algo de árabe, he comido moco verde (y muchas judías aplastadas, o sea ful), he andado por unas montañas de cuento, he vivido en una de las casas de juguete de Sana´a en la que a veces no había electricidad, a veces no teníamos agua y otras ninguna de las dos cosas, he visto como España ganaba una Eurocopa en un ambiente que nada tenia que envidiar al de casa, no me he tomado ni una caña, he pasado horas sentado en la tienda de Abdullah (a veces con él y otras, como cuando se va a rezar, para vigilársela o discutir de fútbol con sus hijos), he comprobado lo chungo que es llevar una jambia y como se te clava en los… cada vez que te sientas, ha visto como se puede intentar nadar en un torrente, he bebido unos 1.000 vasos de té, he explicado que soy español, que no estoy casado y que no soy musulmán otras tantas veces. En este tiempo solo he visto la cara a 10 mujeres (y esto si que lo echo de menos), he asistido a la boda mas aburrida de mi vida y a una de las mas divertidas, me he perdido por el zoco unas cuantas veces, he aprendido a comprar qat (y perfeccionado mi estilo al masticarlo), he comprendido que por ser extranjero siempre pagare algo mas que los paisanos pero poco mas y que tampoco pasa nada por echar así una mano a la economía del país, me he encontrado con un madrileño que ha venido en una bici desde España (una bici que le hizo el Chopo en Sigüenza) y algunas otras cosas que ahora no recuerdo. De todo esto he escrito algo aquí. No lo he hecho de los millones de armas que hay en el país (en cada casa yemení hay, por lo menos, un kalasnikov) sin que la gente se líe a tiros con el prójimo como en EEUU, tampoco he hablado del tráfico y la forma de conducir de los yemeníes (coge la forma de conducir en España, haz todo al revés y tendrás una idea aproximada), no he contado el fregado que me dieron en un hamam (hasta casi despellejarme a fuerza de restregarme la espalda), tampoco de lo duros que son los niños aquí (hay que ver con que alegría se sacuden por cualquier cosa hasta que se cansan o los separa algún adulto), no he dicho nada del futuro de Yemen (en el que el papel de la mujer parece que cambiará seguro y tendrán más protagonismo si antes el país no se va a pique), ni de la necesidad que tienen los yemeníes de que se les conozca y no se les considere peligrosos terroristas que odian a todo el mundo, tampoco he descrito como el muezín llama a la primera oración del día a las 4:00 de la madrugada hasta despertar a todo el mundo con sus alaridos (tengo un vídeo que no he sido capaz de colgar) y algunas otras cosas que ahora no recuerdo… Será en otra ocasión porque esto se acaba. Mañana me piro con comité de despedida y promesa de volver así que ya habrá tiempo (Totally In Sha Allah! Que diría mi japo preferido) de contar estas y otras nuevas cosas que ocurran en este rincón del mundo.

Pero para resumir diría que, en estos meses, he comprobado el buen corazón de la mayoría de los yemeníes, la rapidez con que te hacen su amigo y el cariño con que te acogen y que te cogen desde el primer momento, de la facilidad con la que te ayudan cuando lo necesitas y de lo que se mosquean si no les dices que te echen una mano, de lo interesados que están por conocer como se vive en tu país y que tú conozcas sus tradiciones y las respetes. También he visto que para ser razonablemente feliz no hace falta complicarse mucho la vida y si tener tiempo para disfrutarla (algo que se nos olvida con facilidad y conviene recordar). Por todo esto, y porque es bien barato, creo que este país bien merece una visita a la que invito desde aquí. Ahora… se acaba lo bueno y empieza otro viaje. Veremos. Besos, abrazos y a pasarlo bien!

PD: Se me olvidaba otra razón para venir aparte de aprender a farfullar en árabe. Si en Europa nos volvemos locos con las dietas aquí uno pierde, sin darse cuenta, “esos incómodos kilos de más” (a veces sencillamente “esos kilos”). Yo vine con 79 y me voy con 73. ¿Dónde coño se han metido esos seis?

lunes, 21 de julio de 2008

El Club de Oficiales...

Que nadie espere aqui rubias despampanantes ligeras de ropa intentando "cazar" un buen partido o refrescantes gyn-tonics tomados al atardecer mientras hablamos con la parienta, o la novia, sobre los sucesos del dia, tampoco hay oficiales propiamente dichos... bueno, alguno habra pero como no llevan la guerrera pasan desapercibidos asi que no cuentan.
Bienvenidos al Club de Oficiales de Sana'a, donde los militares jubilados se juntan para echar la partida de domino y recordar anecdotas de la guerra civil, "Te acuerdas Mohamed! Como lo pasabamos tirando pepinos ciegos de qat, je, je, je" (de hecho, la guerra civil de 1994 empezaba por la tarde, cuando el personal iba "mujatir" y perdia un poco la cabeza), de cuando estuvieron en Rusia aprendiendo a pilotar aviones o como era La Habana que conocieron junto al camarada Fidel los militares de la Republica Popular del Yemen del Sur (y lo diferente que era aquello, con mulatas a diestro y siniestro y un traguito de ron para quitar el reseco del calor. "La pasamos bien..., a los cubanos les gusta divertirse..." es lo que me dijo, con increible acento caribe;o, uno de los yemenis que ha estado en Cuba). Bueno, pues que este es un lugar muy tranquilo, sorprendentemente tranquilo, que parece mentira que este en Yemen. Tiene tambien una sala de billar, otra de ping-pong y te sirven te y dulces a un precio razonable. Cuando estoy harto de esto es un buen sitio para desconectar, ademas, lo mejor, hay una piscina de verdad (olimpica con 9 calles y cinco tranpolines) donde nadar es un gustazo. Aqui no hay competencia, es increible lo mal que nada esta gente. Mas que deslizarse por el agua se pelean con ella en un estilo inenarrable. Aun asi hay que reconocer que son valientes. Sin tener ni idea se lanzan a cruzar la piscina aun a riesgo de perder la vida en una actitud muy yemeni; yo tiro pa'alante y si me hundo mi vida estara en las manos de Allah y, con suerte, me rescatara el del bigote. Desafortunadamente el del bigote no esta siempre disponible ya que de vez en cuando se esconde para rascarselo momento en el que algun yemeni decide que "hoy es un buen dia para morir". Esto paso de verdad pero gracias al cielo por alli estaba el amigo Cais (america, socorrista en las playas de California) y lo rescato. "Estaba nadando cuando vi que un se;or mayor empezaba a hundirse agitando los brazos. Sacaba la cabeza y jadeaba mientras aporreaba el agua con cara de panico. Estaba claro, el fulano se ahogaba mientras el socorrista no estaba disponible. Lo acerque a la orilla justo cuando "el del bigote" llegaba hasta nosotros. Una de dos, o no estaba o al verme actuar dijo que no tenia ganas de mojarse y espero a que terminara. Es increible lo locos que estan estos yemenies, este tipo tendria 70 a;os y no sabia nadar y aun asi a cruzar la piscina por el centro".

Despues de nadar uno puede pasar a la sauna, el ba;o de vapor o el jacuzzi, todos atestados de yemenies que intentan hablar con uno mientras sudas, sudamos, por los cuatro costados y con el calor es imposible recordar una palabra de arabe. Alguno de estos es militar de verdad y el viejo amigo Alec (australia) se entretenia en "calentar" la conversacion preguntando en la sauna que opinaban de que Iran tuviera armamento nuclear... solo sabia hacer la pregunta y decir que eso era peligroso, despues no entendia nada pero lo pasaba bien al ver como los yemenies discutian entre ellos. Despues de todo eso te duchas, te tomas un te y hablas un rato con algun abuelo que, invariablemente, se acercara a ti con alguna batallita. Pues eso, que por lo menos estamos entretenidos. Besos y abrazos!
PD: Como podeis imaginar la entrada a las mujeres no esta permitida por lo que las unicas estampas que tengo son de sirenos. Un abrazo Abel!!

sábado, 19 de julio de 2008

... y ayer lo masticamos.

Sin animo de exagerar y con perdón. Da la impresión de que los yemenies de hoy dia tienen dos religiones. El Islam, que los conducira al paraiso, y el Qat, que les ayuda a hacer mas llevadera la estancia en este valle de lagrimas. Dicho esto nos vamos al zoco del qat para adquirir el producto. En Sana’a y el resto del país hay muchos y variados y en todos diferentes tipos y calidades. En un viaje por las carreteras de este país no es raro que el conductor del autobus o taxi multitudinario pare en algun punto del trayecto para comprar qat. Momento que aprovechan todos los viajeros para hacer lo propio en vez de protestar por el retraso.

Bueno, pues en el zoco nos paramos delante de un fulano, cogemos la bolsa que nos da, la abrimos, miramos un poco para ver que las hojas tienen un verde saludable, lo olemos para comprobar que esta fresco, no nos convence y hacemos lo mismo con otra bolsa que le hemos pedido. Esta si, este qat tiene mejor pinta asi que preguntamos el precio. Al ser guiris el tipo dira una barbaridad asi que regateamos un poco y compramos por la mitad de lo que nos habia dicho y que siempre sera mas de lo que les cuesta a los paisanos. Ver comprar a los yemenis es un espectaculo. Algunos son verdaderos maestros. Si el vendedor les dice 800 y ellos calculan menos cogen la bolsa y con un desprecio infinito le tiran al regazo los billetes con el precio que consideran apropiado, 500 por ejemplo, y se piran mientras el otro protesta un poco hasta que cede. En esto el amigo Abdu es un genio y una risa verle lidiar con los vendedores.

Una vez en casa lavamos un poco el qat para quitarle el polvillo y no coger una infeccion con los fertilizantes o lo que sea que le echen para que crezca bien lozano y ya estamos listos para masticar. Esto se hace en cualquier sitio. El curro, una tienda, en un agujero con los colegas, la calle o en un mafrag, una habitacion especial para darle al qat y que suele estar en el ultimo piso de las casas de Sana’a con ventanas a los cuatro puntos cardinales y que tiene muy buenas vistas, sin duda el mejor sitio. Empieza la sesión y comenzamos a meternos hojas en la boca. Si uno quiere hacer una bola decente es importante no masticar mucho el qat. Un par de bocados es suficiente y al carrillo donde iremos acumulando poco a poco el qat bien regado con tragos de agua que consumiremos con alegria ya que el qat aumenta la temperatura corporal por lo que al masticar sudaremos y es conveniente hidratarse bien si no queremos que esto nos siente mal.

Alguien me ha dicho que los efectos del qat son similares a los del extasis. No tengo elementos de juicio pero lo que esto hace, si es decente, es: al principio hacerte hablar asi que en las primeras dos horas de una sesión la conversación es muy animada, la gente hace bromas y se rie bastante. Progresivamente los asistentes van entrando en un pequeño sopor en el que empiezan a pensar en sus cosas y casi nadie dice una palabra. Cuando uno se ha cansado recoge la botella de agua, se tapa bien tapado y se marcha mascullando un adiós. Ya está, ya hemos tomado qat. Llega el momento de escupirlo (se puede hacer en la calle con total tranquilidad y por las noches las esquinas de Sana’a son buenos ejemplos de ello), enjuagarse para eliminar los trozitos que se cuelan debajo de la lengua y que son bien incomodos y tomarse un te con leche para volver a nuestro ser. Si es por la noche nos va a costar un buen rato coger el sueño pero da igual. Vamos un poquito colocados, “mujatir” es la palabra, y el tiempo nos pasa en un suspiro mientras pensamos las cosas mas peregrinas. A mi me dicen que con el qat puedo viajar mentalmente a España... aún no lo he conseguido pero si que te entretiene y te quita preocupaciones. Esta gente dice que esto es bueno para el sexo. Tampoco lo he comprobado... pero si todos lo dicen por algo será aunque con el meneo que esto te da a la próstata no lo tengo tan claro. Ale, a pasarlo bien que yo ya lo hago.

PD: En una sesion de qat un yemeni puede beber dos litros de agua y no mear en ningun momento. En Yemen se gastan una media de 400-500 riales en el qat cada día. Según algunas estadísticas hay gente que dedica mas de la mitad de su presupuesto a ello. Mi impresión es que su consumo está mucho más extendido que hace seis años. En el resto de países del mundo el qat es considerado una droga. Aquí no. Debido a su consumo prolongado y a la cantidad que mastican, algunos yemeníes tiene deformados los carrillos siendo uno mucho mas grande que el otro hasta extremos inimaginables. Tambien tienen un poco tocados los dientes habiendo convertido a los dentistas en una de las profesiones mas rentables por detras de... los comerciantes de qat.