Akram Gargas diciendo: cojonudo!!
Mohammed echando la charla gestual a Ahmed (a su izquierda, no se ve) por no colaborar en el reportaje fotográfico.
Naif diciendo que le caigo muy bien y que no le cuesta nada ayudarme con el árabe.
Akram Gargas diciendo: cojonudo!!
Mohammed echando la charla gestual a Ahmed (a su izquierda, no se ve) por no colaborar en el reportaje fotográfico.
Naif diciendo que le caigo muy bien y que no le cuesta nada ayudarme con el árabe.
El 'raro, raro' de Peter dándole al ordenador bajo la luz de una vela.
cada uno repartidos durante toda la jornada, y suelen coincidir cuando me siento en casa con el internet o me apetece ver un rato la tele o he abierto el libro que traje de España porque estoy hasta el moño del árabe y el inglés. También hay escasez de agua. De hecho nuestro tanque de reserva, porque cada casa tiene uno y va consumiendo de él, lo llevamos llenando un mes con camiones cisterna. Esto se ha arreglado un poco en los últimos días y de vez en cuando oimos como cae un chorrillo de la red de agua pública. Dicen que es por falta de lluvia, este año parece que el monzón está de vacaciones y no ha caido nada, y los pozos se han ido secando. Afortunadamente esta noche, mientras veíamos la presentación de Kaká, por fin hemos tenido una tormentilla que algo aliviará y esperemos sea el comienzo de una verdadera estación de lluvias que buena falta nos hace.
La novedad en la casa es que estrenamos 'jaima¡' en el tejado, que los guiris utilizan para reuniones sociales nocturnas a la yemení (= sin cerveza), y hoy la hemos estado colocando Nathan, el yemení que nos medio limpia el hogar y un servidor. Es azul, la anterior era verde y como el americano no hace más que bricolages (yo no se que coño hace aquí porque entre tareas domésticas, partidos de fris-be, hablar con la parienta por internet y llevar a arreglar el coche está más que liado) decidió que era hora de cambiarla. Intensas negociaciones con el fámulo dieron como resultado eso que veis en la foto por 7.000 riales.
Sadiq y el americano fecilitandose tras el 'trabajo bien hecho'.
Y termino con un anuncio. Esta mañana visitando el blog de Borja, en el que a veces me entretengo y que tiene un buen montón de links. He pinchado el de la magna industria seguntina Botas de vino Jesús Blasco, S.L. y me he enterado que hasta se pueden comprar pellejos pá las fiestas y otras grandes ocasiones por internet. OLÉ las iniciativas de la tierra!!
Vistiéndo los colores de 'mi equipo del alma' en el bus camino del estadio...
Polis, jugadores, árbitros y, al fondo, la grada presidencial. Todo armonía!
Minutos iniciales: jugadores jugando y público animando.
Mientras le escoltan unos cinco polis el fulano coge una bandera y la agita mientras la grada le jalea enfervorizada... Tras unos momentos de incertidumbre el árbitro pita para que chute el delantero del Ahli y GOOOL... El tipo que se iba pacíficamente a su casa se da la vuelta, entra corriendo en el campo, los polis le siguen con pocas ganas, el fulano - bandera en la mano - enfila hacia el árbitro que trota también para escapar del energúmeno que esprinta con ganas y se acerca lo suficiente para darle un estacazo con el palo de la bandera antes de que se le echen encima los polis, los futbolistas y un grupo de gente que había cerca de donde el árbitro intentaba refugiarse.
ganas de jugar y hacen el paripé en la banda. Se rumorea que los presidentes se han sacudido un poco, que otro fulano importante ha sacado la jambia para poner orden y que ahora están discutiendo lo que hacen mientras se toman una tila. En la grada aprovechamos para dar trabajo a los chavales de las pipas, helados, chicles, tortas de cacahuetes y de semillas de sésamo pegajosasa y dulces, vendedores de una especie de judías que comemos c
on pimienta y aguadores que sirven vasos por 10 riales... También nos entretenemos con un chaval, de seis o siete años, que se ha puesto a hacer malabares con el balón en el campo y parece un pequeño Maradona. El público le jalea, la prensa le hace fotos y le saca por la tele y los jugadores de los dos equipos están sentados en la hierba... joder, si esto es un pic-nic. Solo faltan la barbacoa y la panceta!!!
Currar en el té. Hay teterías repatidas por toda la zona vieja de Sana'a. Son cuartillos donde un fulano hace un té hiper-dulce que la gente consume al tutiplen, especialmente después de escupir el qat. Estos negocios cuentan con un oficial, el 'maestro' tetero (diremos) y uno a varios ayudantes que se encargan de repartir el té, lavar los vasos y, sobre todo, recogerlos de los muchos negocios aledaños a los que esto llegan a parar en unos portavasos diseñados al efecto. Lo bueno, que es fácil. Solo hay que ir preguntando a todo el que te cruzas 'Aina el'klass', donde está el vaso, y sumarlo a la pila que llevas.
Cogiendo vasos por la calle. No convenzo a nadie. Dimito.
Lo malo, que los negocios son familiares y no es fácil hacerse hueco. De hecho, el amigo Murad que a esto se dedica, afortunadamente no se nos ahogó en la piscina el otro día, me ha dicho que yo no tendría mucho éxito, que mejor montamos otra tetería con alguna de las estudiantas de
árabe y seguro que el personal les haría más caso que a mi y les compra más tés.
Visto que el negocio del té no era para mi me sugirieron currar con una moto-taxi. Lo bueno, que se llevar una moto y así podría recordar lejanos tiempos de repartidos de sandwiches en Madrid. Además los fulano-moteros llevan tanto cuidado con sus clientes como en España con las pizzas. O sea, poco.
Con Adel en la moto. Principio y fin de una prometedora pero fugaz carrera profesional.
El inconveniente mayor de esta opción es que apenas conozco las calles, de hecho fuera de la ciudad antigua solo dos, y no parece muy bueno dejar en manos del tipo que llevas la elección del camino porque lamayoría tampoco tiene ni idea de por donde se va donde quiere. Además hay mucha competencia y conducen de una forma tan imprudente que si yo les llevara no habría emoción y seguro que su vida correría más peligro porque los coches, sus conductores vamos, no están acostumbrados a que la gente se pare en los stops ni ceda el paso a nadie.
Así que después de barajar estas y otras opciones hemos dado con el curro ideal:
Estrenando la carretilla... Menuda emoción!!
La carretilla, o arabía como se llama aquí. Es fácil, hay que plantarse en el zoco, estar atento por si alguien grita: Iaa arabíaaaa!!!, acudir presto, cargar las cosas que el fulano ha comprado y
llevarlas siguiendo sus pasos. No hay que hablar mucho, los precios se ajustan con facilidad, la ciudad está plagada de chavales que me pueden enseñar el oficio (muchos anuncian su paso con un chirrido de ruedas que reclaman aceite en un prolongado lamento, no les hacen caso) y no hace falta carnet, permiso ni papeles de ninguna clase. Solo comprarme una carretilla y empezar. Hoy he dado mis primeros pasos y no se me da mal del todo. Veremos. A pasarlo bien que casi es San Juan!!
PD: El amigo Ali Yahuas se encargó de las fotos, gracias. Las vieron sus padres y todos los vecinos, que después de examinar mi maneras a los mandos de la arabía me recomendaron, con mucho cariño, aplicarme con el árabe.
Un féliz vendedor de qat en su puesto a la espera de incautos.
del producto. El vendedor se resiste un poco, está atendiendo otras peticiones, así que, después de reclamar su atención con varios gritos y un par de meneos, ofrece una bolsita de su mercancía. El comprador la abre, examina las hojitas sacándolas de la bolsa con cuidado, les da la vuelta, se lleva la bolsa a la nariz para confirmar la frescura del producto, vuelve a meter la mano para ver si son tan suaves como parece, prueba una, no le gusta y devuelve la bolsa al fulano pidiéndole 'qat de verdad'. El vendedor la guarda raudo en un saquete que hay a sus pies o entre el zaub (traje blanco típico) y la camiseta abanderado que viste, y saca otra con un contenido parecido. Aún así, el que compra repite el examen con cuidado mientras la bolsa que examinó primero está en manos de otro tipo que hace la misma operación.
moviéndose de vendedor en vendedor hasta que por sus manos y narices han pasado unas cincuenta, para después decidirse con una que probablemente no es la mejor ni la peor pero es la que le inspira más confianza. Con la bolsa que quiere comprar, a veces son más, en la mano empieza el regateo. Que si son mil. Que si estás de coña, toma 500 y tira millas. Que no, que esto es miel y se deshace en la boca. Bueno, parece bueno, toma 600... Así un rato hasta que uno de los dos se cansan y se pone fin al regateo con la compra o con la visita a otro 'expendedor de hojitas'. Lo que más mola es cuando no se llegan a poner de acuerdo del todo pero el comprador considera su oferta razonable y tira los billetes al regazo del vendedor y se da la vuelta y se pira. El otro empieza a dar voces, ven p'acá
fulano que me debes 200, el otro no se da la vuelta y sigue andando, pero donde vas hijo de los judíos... pagamé todo, el fulano no hace ni caso y continúa su camino y entonces pasan dos cosas: que el vendedor considere que el esfuerzo de ir a buscarlo es mayor que la ganancia, sobre todo con otros tres tipos alrededor con sus bolsas en la mano que pueden desaparecer en cualquier momento y piense 'ya te pillaré'; o que se pique, se levante y vaya tras él con lo cual la cosa termina con más voces, algún forcejeo y la intervención de los 50 yemenís que hay alrededor. Un cachondeo, vamos.
Nuestro vendedor habitual de los últimos tiempos. El qat: las bolsas, el bulto de la tripa tras la jambia y, por supuesto, el bulto del carrillo.
Cuando me lo han dicho no me lo podía creer... pero parece que se confirma.
SA'ADA, YEMEN.- Autoridades yemeníes informaron hoy que localizaron los cadáveres de siete de los nueve extranjeros secuestrados la semana pasada en el norte de Yemen, todos con diversas heridas de bala. 'Hemos descubierto los cuerpos de siete de los secuestrados y a dos niños vivos', informó esta mañana un responsable de las fuerzas de seguridad de Yemen, tras el hallazgo de los cadáveres, según un reporte de la cadena árabe Al Arabiya. Los asesinados fueron encontradas en una área montañosa cercana del la ciudad de Saada, al norte de Yemen, donde fueron secuestrados la semana pasado nueve extranjeros, siete alemanes -una pareja, tres niños y dos enfermeras-, un ingeniero británico y una surcoreana. Los nueve rehenes pertenecían a un grupo de ayuda internacional que ha trabajado por más de 35 años en un hospital de Saada, colindante con Arabia Saudita, según informó la víspera el ministerio de Defensa en un comunicado para informar el secuestro. Hasta la tarde de este lunes ningún grupo se ha responsabilizado del atentado, el más reciente de una serie de secuestros de extranjeros en varias zonas del país.
Según fuentes locales, en los últimos días también habría sido secuestrado un grupo médico del hospital en Jebla, al sur de Sanaa, donde un militante islamista mató a tres médicos estadounidenses en diciembre de 2002. Yemen, el país más pobre del mundo árabe, lucha contra una revuelta intermitente en el norte, un movimiento secesionista en el sur y una intensificada militancia de la organización terrorista Al Qaeda.
Lo dicho. Una pena que va a hacer que la gente se piense todavía más visitar este país. Según mis colegas, los autores de esta barbaridad no son yemeníes sino que vienen de fuera a liarla. Yo la verdad no lo sé, pero según lo que veo y me cuentan el país tiene muchas líneas de ruptura.
Por un lado la revuelta del norte, los Houthis de los que hablé el año pasado y que reciben apoyo, según mis fuentes, de Irán y Libia que de paso desestabilizan un poco la frontera sur de Arabia Saudí con la que no tienen buenas relaciones. En el sur está en marcha un creciente movimiento secesionista que hace poco, coincidiendo con la celebración del día de la unidad, salió a la calle para demostrar al gobierno que están ahí y son más de los que dicen los medios oficiales. Esos días también hubo un debate en Al'Jazeera entre un yemení pro-unidad y otro pro-división. En el trozo que vi casi se sacuden, un síntoma de como están los ánimos entre los más exaltados. También hay que tener en cuenta la presencia de Al Qaeda, aunque de esto no puedo hablar porque no tengo datos. Se rumorea desde hace tiempo que cuenta con bastiones en la zona desértica que recorre la zona norte del país y que, por cierto, no controla el gobierno.
Y no podemos olvidar las pateras que día si y día también llegan desde Somalia. Según un informe de Médicos sin Fronteras de 2008, en medio año se plantaron en Yemen unos 50.000 somalíes, etíopes y eritreos que huyen del hambre, la violencia y falta de futuro. Aquí se encuentran más o menos igual pero por lo menos no los matan aunque el país no tiene recursos para hacerse cargo de ellos y hace falta más ayuda internacional. En fin, que lo tenemos todo hecho un asco!! Un abrazo solidario a los afectados por el atentado y a todos los que andan por el mundo echando una mano para hacerlo un poco mejor.
PD: A todo esto hay que sumar los cortes de electricidad, tres cada día de unas dos horas cada uno aunque la hora exacta es una sorpresa, y de agua, este año ha llovido muy poco y no llega suficiente a las casas por lo que el personal va con garrafas a cogerla en las mezquitas o los hammams.